La logística inversa en la moda. Pasarelas sustentables. Parte I

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Por: Katherine Carrillo Herrera

Ingeniera Industrial y analista de cadenas de suministros

kcarrilloh@libertadores.edu.co

De igual forma, se estima que una cuarta parte de la huella de carbono del ciclo de vida de la ropa proviene de la fase de uso y que la fase posterior al uso, el desperdicio, representa casi dos tercios su de ciclo de vida. Todas las etapas por las que pasa un producto tienen un impacto en el medio ambiente, como cada industria tiene una cadena de suministro dedicada para la fabricación de productos y cada parte de la cadena de suministro es responsable de una variedad de impactos ambientales.

Cada individuo consume y dispone de una gran cantidad de productos diariamente, por lo que el impacto ambiental aumenta con el crecimiento de la población siempre y cuando los recursos estén disponibles para apoyar la producción.  Cuando esto se reduce al nivel micro para un solo grupo de productos, como es el caso de los textiles, el problema se vuelve más agudo.

Aunque otros productos también son responsables de dañar el medio ambiente, los textiles son particularmente importantes debido a su amplio rango de uso. Los consumidores usan y eliminan muchos productos textiles en diferentes momentos de acuerdo con su poder adquisitivo y sus necesidades. El consumo y la eliminación de los textiles, por lo tanto, aumentan a medida que la población crece y se vuelve más pudiente.

La ecomoda y la moda ética

A la luz de los múltiples problemas ambientales que han surgido en las últimas décadas, la moda ecológica o «eco-moda», se define como prendas que son diseñadas y confeccionadas para aumentar beneficios a las personas y a la sociedad, mientras que la moda ética se define como la ropa de moda que se fabrica o confecciona bajo los principios del comercio justo y estándares ambientales en el proceso de producción. La moda ética se centra en la fase de diseño y confección de una prenda, y moda sustentable se refiere a la ropa, que está diseñada, producida, reutilizada y dispuesta de manera alineada con el concepto de desarrollo sustentable[1].

En consecuencia, la moda sustentable se puede definir como ropa de moda que incorpora principios de comercio justo, con condiciones de trabajo sin explotación laboral, y sin deteriorar y/o alterar el medio ambiente o los trabajadores mediante el uso de algodón orgánico y biodegradable. Por lo tanto, la moda sustentable no solo se refiere a la producción de las prendas sino también a su fase de uso y post-uso.

Se ha argumentado que para que el desarrollo se mantenga sustentable, debe satisfacer al mismo tiempo los aspectos ambientales, sociales y prosperidad económica. La escasez de agua y el cambio climático exigen que la cadena de suministro textil y de la moda, se conviertan en un medio ambiente imperativo y ético, que conserve energía y recursos, que consuma más energía renovable y menos energía contaminante, además de aumentar el reciclaje, minimice el embalaje y reduzca la huella de carbono.

La moda sustentable es parte del movimiento de la moda lenta o «slow fashion» término acuñado en 2007 por Kate Fletcher -investigadora inglesa, frente al sistema que impera actualmente dentro de la industria de la moda: el «fast fashion» o moda rápida, la cual se caracteriza por producir, distribuir y vender prendas baratas, homogéneas y de manera masiva, reduciendo así el ciclo de vida de las prendas al aumentar la velocidad de su diseño, producción, entrega y reposición del stock.

Esto significa una sucesiva reducción de los plazos de entrega de fábricas proveedoras en su cadena de suministro (cultivos, fábricas textiles y de confección), cambiando el transporte marítimo por opciones más rápidas, como transporte aéreo o terrestre y que tiene como objetivo alcanzar economías de escala de manera creciente y sostenida.

La cadena de suministro en la industria textil

Los productos textiles abarcan un amplio espectro de aplicaciones, tales como prendas de vestir, textiles industriales, geotextiles, textiles agrícolas e higiénicos, entre otros, en donde tienen variados periodos de vida de acuerdo con la durabilidad y propósito. La cadena de suministro de la industria textil y de la moda es, por lo tanto, particularmente compleja, incluso dentro de un mismo sector. Por ejemplo, para ropa, existen muchos segmentos en la cadena de suministro. Allí la complejidad contribuye a la variabilidad e incertidumbre, en donde un cambio en un elemento puede tener un efecto y presentar un efecto acumulativo y combinatorio en la totalidad de la cadena de suministro.

En la mayoría de los casos, la cadena de suministro es altamente global y descentralizada. El elemento inicial de la cadena de suministro de la industria textil y de la moda es la producción de fibra. Esto, seguido por la producción de hilo y tela, terminando en el proceso de fabricación de prendas de vestir, para que luego el producto final esté listo para ser enviado al cliente. Existen líneas de producción diversificadas para prendas similares, basadas en factores como el tipo de material utilizado y el producto final requerido.

También hay numerosas técnicas de producción para diferentes tipos de fibra, sistemas de hilado, tejidos y tecnologías de prendas de vestir. Como la cadena de suministro es compleja, es difícil mapear sus procesos y estudiar los impactos ambientales, la preparación de materias primas es el primer paso en el ciclo de vida de los productos textiles.

Dos fuentes son las principales de materias primas para la industria textil: la fibra natural y la fibra artificial; dos son los subtipos de fibras naturales: vegetales (celulosa) y fibra animal. Ejemplos típicos de fibras vegetales incluyen algodón convencional, algodón orgánico, rayón, lino, cáñamo, yute, ramio y sisal Lana, seda, mohair, cachemir, angora y alpaca son los principales constituyentes de la categoría de fibras animales (Kumar et al 2017)[2].

Los procesos de producción de las fibras naturales comienzan con el cultivo, seguido del crecimiento y la cosecha; después de que la fibra es obtenida de su fuente, es transferida a una fábrica textil para otros procesos. Existen tres tipos de fibras artificiales: celulósicas regeneradas, a partir de la transformación de polímeros naturales-sintéticas e inorgánicas. Asimismo, las fibras principales en esta clase son poliéster, poliamidas (Nylon 6 y 66), poliolefinas y poliuretanos, además de incluir vidrio, carbono y fibras cerámicas en las fibras artificiales.

Durante todo su ciclo de vida, un producto textil se requiere las siguientes entradas:

  1. Uso directo del suelo (la tierra) para producir las fibras y el uso indirecto del suelo para construir instalaciones de producción (en la etapa de eliminación también, se requiere del suelo para la opción de disponer en el vertedero y construir instalaciones de reciclaje / incineración).
  2. Agua dulce de diversas fuentes para procesamiento y enfriamiento.
  3. Energía de fuentes renovables y no renovables para producción y transporte.
  4. Empleo de grandes volúmenes de pesticidas, fertilizantes y productos químicos.
  5. Empleo de grandes volúmenes de materiales de embalaje de diferentes fuentes, como plásticos y papel.
  6. Mantenimiento de maquinaria.

Al discutir sobre el impacto ambiental de la cadena de suministro de la industria textil y de la moda, se debe tener en cuenta la confusión sobre si las fibras sintéticas o las fibras naturales son más amigables con el medio ambiente. La opinión predominante es que las fibras naturales crean menor impacto ambiental, aunque no es fácil llegar a esta conclusión sin haber evaluado los materiales sintéticos y naturales a la luz de los factores involucrados.

Espere en nuestra próxima edición la segunda entrega de “Pasarelas sustentables” en donde se mostrará el desarrollo de un modelo científico para evaluar el Índice de Impacto Ambiental (IIA) y el Índice de Sustentabilidad Ecológica (ISE), además del manejo de residuos sólidos, una las principales preocupaciones ambientales en la cadena de suministro de la industria textil y de la moda, así como una reflexión sobre las estrategias sustentables en la industria de la mona.

Textos destacados

Se estima que una cuarta parte de la huella de carbono del ciclo de vida de la ropa proviene de la fase de uso y que la fase posterior al uso, el desperdicio, representa casi dos tercios su de ciclo de vida.

La moda sustentable se puede definir como ropa de moda que incorpora principios de comercio justo, con condiciones de trabajo sin explotación laboral, y sin deteriorar y/o alterar el medio ambiente o los trabajadores mediante el uso de algodón orgánico y biodegradable.

La escasez de agua y el cambio climático exigen que la cadena de suministro textil y de la moda, se conviertan en un medio ambiente imperativo y ético, que conserve energía y recursos, que consuma más energía renovable y menos energía contaminante.

[1] Stanszus, L. and Iran, S. (2015). Sustainable Fashion.

[2] Kumar, P. S., & Suganya, S. (2017), Introduction to sustainable fibres and textiles.

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