La logística 4.0, un reto de sostenibilidad dentro de la Cuarta Revolución Industrial

Cuando llegaba a su fin el siglo XVII, inventaron la máquina de vapor y la mecanización en las fábricas, generando lo que hoy conocemos como la Primera Revolución Industrial; después, al inicio del siglo XIX, con la invención de la electricidad y el motor de combustión interna, ocurre la
Segunda Revolución Industrial, permitiendo un desarrollo dentro de la industria química, eléctrica, petrolera y del acero…

Por: Jhonatan Ortiz León

Luego en el siglo XX, vino la llamada “Revolución de la Inteligencia” o Tercera Revolución Industrial, con implementaciones de informática y tecnologías de comunicaciones. Ahora, con la convergencia de tecnologías digitales, físicas y biológicas, se anticipa una nueva revolución industrial, más conocida como la de “Industrias 4.0”, en donde la industria y la logística evolucionan hacia sistemas cada vez más avanzados, mediante la aplicación de inteligencia artificial, robótica, Internet de las Cosas, vehículos autónomos y eléctricos, Impresión 3D,

nanotecnología, computación en la nube, big data, entre otros.
Digitalizar la industria es el elemento de transformación clave de cara a la “Revolución 4.0” y será una digitalización que no sólo afectará a los datos y su respectiva información, sino también a lo físico. La logística, como pilar primordial de la industria, también deberá adaptarse al proceso de
transformación para así aprovechar las nuevas oportunidades.

Pero ¿En qué consiste la digitalización de lo físico? Este concepto hace referencia a una interconexión que viene acompañado por la búsqueda de una autonomía propia de cada proceso y en cada uno de los elementos de la cadena de valor que forma la “fábrica inteligente”, término
con el que se conoce la Cuarta Revolución Industrial. El resultado será un aumento del valor añadido que se refleja de manera visible en reducción de tiempo, costos y disminución de errores.

Bien lo dijo Klaus Schwab, autor del libro “La Cuarta Revolución Industrial”: “Estamos al borde de una revolución tecnológica que modificará fundamentalmente la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos”. Esta afirmación no se aleja en nada de la realidad, en especial si tenemos en cuenta que actualmente los robots integrados en sistemas ciberfísicos, están comenzando a ser los responsables de una transformación radical.

Es bastante claro que la visión de la Industria 4.0 pone a prueba al sector de la logística para enfrentar nuevos desafíos, pues la manera en la que se ejecutan los procesos y los sistemas convencionales de gestión cumplieron su ciclo y, por lo tanto, se ven sometidos a nuevos planteamientos y a una evolución llamada Logística 4.0, la cual como venimos mencionando,
supone una optimización dentro de la cadena de abastecimiento.

Tradicionalmente la producción se ha tratado de fabricar grandes volúmenes de productos estándar. En la actualidad, está enfocado en la incorporación líneas de producción inteligente para producir de manera personalizada. Se debe hablar de la búsqueda de un equilibrio entre la
producción y el consumo, para luego analizar los comportamientos de los procesos y actualizar la cadena de suministro para generar un cambio que tenga incidencia en la buena gestión logística, es decir, visualizar la logística desde cada elemento y su generación de información, hasta la visión global del sector, tanto desde dentro de la industria como en el entorno globalizado en el que nos encontramos.


La tecnología dentro de la Logística 4.0 Aunque las tecnologías que están catalogadas dentro de la Industria 4.0, tal y como lo son los
robots autónomos, la realidad aumentada, el big data analytics, la simulación, la nanotecnología, entre otras, ya existan y se conozcan, estas son tecnologías que al ser usadas de una manera combinada pueden generar un cambio en el modo de diseñar, producir, organizar e interactuar
entre las empresas, además de generar un cambio en los puestos de trabajo y en la manera de trabajar en las industrias.

Por ejemplo, el Internet de las Cosas (IoT) es un pilar bastante importante, pues es nada más y nada menos en donde todo estará conectado; los últimos estudios dicen que, en el 2020, más de 30 mil millones de dispositivos estarán conectados y enviarán datos permanentes. Internet de las Cosas permitirá una clara mejoría a nivel tanto de entrega, como en el cumplimiento de la normativa. Dentro del ámbito de transporte y logística, el IoT será la tecnología más relevante del sector en los próximos años, en especial si mencionamos que hay algunas encuestas en donde se
menciona que nueve de cada diez empresas tienen planeado implementar este tipo de tecnologías en el transcurso de un año.

En todo este campo del IoT, cabe mencionar lo relacionado con el big data, pues este tendrá una enorme incidencia sobre las cadenas de suministro, permitiendo la transición de la gestión en la logística que se basa en la producción de la gestión de cadenas de demanda y que son enfocadas
en el servicio al cliente.

Por su parte, el uso de tecnologías móviles y los sistemas GPS dan la oportunidad de saber de manera precisa y en tiempo real el estado actual en el que se encuentra determinado proceso logístico. De esta manera se optimizan rutas, se reducen riesgos y se puede controlar la mercancía,
entre otros procesos; este aspecto permitirá buscar soluciones personalizadas a la medida de cada ciudad para aspectos fundamentales de movilidad no solo de automóviles, sino de vehículos distribuidores en la última milla, incluso con bicicletas inteligentes interconectadas a la red de
semáforos de una ciudad (en la Edición 97 de Zonalogística se puede ver el artículo llamado “IoT: Una apuesta para la bici-movilidad en la logística Urbana”).

Es precisamente en el campo de la distribución en el que se verán cambios muy disruptivos con el presente, que de por sí, ya muestra ejercicios de entregas con drones liderados por empresas prestadoras de servicios logísticos más importantes (UPS y DHL) así como el líder del E-Commerce,

Amazon. Muy pronto, en no más de 10 años, estaremos viendo los primeros vuelos de aviones de carga no tripulados, los cuales, volando por debajo de la atmosfera terrestre, serán hábiles para transportar 150 toneladas de carga entre punto y punto; sería algo como si uno de los
transbordadores espaciales de la NASA despegara de New York y aterrizara en Tokio en solo tres horas, solo que sin salir al espacio.

La robótica y la inteligencia artificial le permitirán a las máquinas ser más modulares, flexibles y trabajar de forma autónoma, pues podrán predecir averías o cambios en la producción e iniciar automáticamente operaciones de mantenimiento o correctivos. La Industria 4.0 obliga a llevar la
automatización a niveles mucho más superiores que los actuales y estos sistemas automatizados podrán aprender y adaptarse a la fabricación de diferentes productos.

Por otra parte, los sistemas de fabricación aditiva, más conocidos como impresiones en 3D, se han venido usando en diferentes industrias hace unos años. La posibilidad de fabricar objetos en diferentes materiales, incluyendo el metal, mediante este tipo de procedimiento han revolucionado indudablemente los modelos de negocio industriales y abre un campo inimaginable para imprimir prótesis humanas, repuestos aeronáuticos y un sinfín de cosas fundamentales para la vida moderna. Un ejemplo de lo anterior sería el de la empresa Conconcreto, quienes el año
pasado anunciaron el lanzamiento de paneles o paredes para construcciones impresos en su máquina 3D (por su innovación propia), lo cual permitirá reducir los costos en un porcentaje
importante, además de que este aparato trabaja 24/7, solo y sin demandar horas extras.

No se debe olvidar los la nube, la cual nos da la oportunidad de visualizar los procesos y de trabajar con una base de datos en tiempo real, además de la economía colaborativa o Uberización (concepto proveniente de Uber, la plataforma móvil que permite a particulares ofrecer servicio de
taxi con su carro privado), la cual invita a compartir la capacidad de almacén o de transporte y así ajustar costos y fuerza de trabajo.


Indiscutiblemente las grandes preocupaciones para la aplicación de la Logística 4.0 pasan por la seguridad y la confianza, pues hasta que no exista una seguridad suficiente ante amenazas y riesgos cibernéticos, las empresas no se decidirán a alcanzar el nivel de digitalización necesario
para una transformación; pero, sobre todo, si no se genera un nivel de confianza necesario para intercambiar datos, la industria conectada será muy difícil de conseguir.

En conclusión, las redes logísticas podrán potenciar la eficiencia y eficacia de manera formidable, valiéndose de los conceptos y las tecnologías de una Industria 4.0 que aportará una reducción de tiempos, costos y errores sin precedentes.

La logística inversa será la clave para la sostenibilidad
Aunque la logística 4.0 busque la digitalización genérica del sector, la sostenibilidad juega un papel bastante fundamental y necesario dentro de cualquier tipo de empresa. Es aquí en donde aparece el tema de la logística inversa, también conocida como logística verde o logística de reversa, la cual hace referencia a la planificación, implantación y control de la eficiencia, el costo del flujo de materias primas, y el reciclaje de materiales usados durante la producción y la finalización de los productos.

La importancia que esta Cuarta Revolución Industrial está tomando, radica en que las empresas van encaminadas a tomar modelos cada vez más sostenibles y respetuosos con el entorno.

Esto permite que aspectos como el ahorro energético y la utilización de fuentes de energía renovables estén a la cabeza dentro la lista de prioridades en diferentes empresas al momento de ejecutar sus
proyectos. Incluso, la mismísima Unión Europea decreta que la energía utilizada deberá ser segura, sostenible y competitiva para el 2020.
Para conseguir estos objetivos, las nuevas industrias deberán apostar por sistemas de gestión que se adapten a esta última revolución tecnológica; es decir y como lo veníamos mencionando, que se basen en el IoT, la nube y el big data. Con estos sistemas de gestión se logrará monitorear los
ahorros en el consumo, eso sí, realizando una correcta auditoría energética, lo que permitirá aplicar determinadas medidas de ahorro, que se basan en ciertas características de las industrias y de la forma en la que se debe desarrollar determinada actividad.
Este estudio permitirá también, realizar los cambios necesarios para perfeccionar el uso de la energía en las instalaciones, reducir el consumo y ahorrar en la “factura” final.

La logística 4.0 no hace alusión a la implementación de políticas de digitalización de procesos clásicos, sino a la implantación de una política de empresa que estimule esta, desde su instalación y durante su constante desarrollo. Para esto, será esencial contar con “personal 4.0”, adaptados a
esta nueva revolución, que puedan trabajar totalmente empoderados, bajo un esquema de  virtualización; es decir, tener que ir a la oficina todos los días y cumplir con un horario, pasa a un segundo plano y las relaciones laborales serán de mucha flexibilidad. Aquí este nuevo “hombre
4.0”, deberá desarrollar nuevas habilidades “steam EA”, lo que significa tener conocimiento en ciencia, tecnología, ingeniería, matemáticas y artes; será experto en paquetes de computación y iseño, en “Community job” (trabajo en equipo a distancia), trabajo multicultural y mínimo,
hablará tres idiomas.

Para concluir: 5 claves para entender la Revolución 4.0
1. Alemania fue el primer país en establecerla en la agenda de gobierno como "estrategia de alta tecnología".
2. Se basa en sistemas ciberfísicos, que combinan infraestructura física con software, sensores, anotecnología, tecnología digital de comunicaciones.
3. El Internet de las Cosas jugará un rol fundamental.
4. Permitirá agregar US$$14,2 billones a la economía mundial en los próximos 15 años.

5. Cambiará el mundo del empleo por completo y afectará a industrias en todo el planeta.
Fuente: WEF, 2016

1 Comment

Leave a Comment