El Papel de la Logística en el Desarrollo Sostenible

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El Papel de la Logística en el Desarrollo Sostenible

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Por: Rogelio Gutiérrez P. – M.B.A. cDBA (*)
Consultor Internacional
rogup@etb.net.co


A propósito de la formulación de una tesis doctoral sobre los impactos de la integración de las cadenas productivas a partir de la sincronización de vínculos de valor para el abastecimiento, me propuse realizar una recopilación de fuentes secundarias expresadas a través de publicaciones, libros, ensayos, planes de negocios y columnas de opinión o técnicas especializadas – entre otras – de tal manera que se pueda sustentar la hipótesis que afirma que la gestión logística en las empresas colombianas sólo está formulada para lograr la eficiencia operativa del suministro, pero no trasciende en planes y estrategias que involucren el mejoramiento competitivo del entorno logístico en el que se desarrollan a nivel urbano, territorial y/o nacional.

¡Descubrirás el agua tibia!,  me replicó un buen amigo cuando le comenté mi tarea.

Y es que si no existen directrices logísticas para la confección de los Planes de Ordenamiento Territorial de las regiones y ciudades del país, difícilmente se podrá exigir a los empresarios (como tendría que ser) que presenten – mínimo bienalmente – los planes, programas y acciones para la innovación, el mejoramiento y sostenimiento de los entornos geográficos, ambientales y socioeconómicos en los que centran físicamente el desarrollo de su actividad económica. 


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El problema es que la logística urbana  va más allá de la definición de unas normas precautelativas y sancionatorias alrededor de la movilidad. Además de la planificación del transporte – tanto de carga como de pasajeros – es necesario observar los microentornos que se impactan alrededor del abastecimiento, de tal manera que se puedan formular estrategias y programas para la prevención, mitigación, corrección y/o compensación de los efectos negativos al medioambiente, al patrimonio tangible e intangible de las ciudades y a las personas.

Pero al igual que con los aspectos de seguridad o la arquitectura públicas, más que emitir normas o leyes es fundamental la participación, el compromiso y la decisión de los generadores y receptores del abastecimiento o la movilización, puesto que son la causa y la consecuencia los impactos que se originan. De nada serviría una adecuación de infraestructuras (aunque es imprescindible su prioritaria planeación e implementación) si – por ejemplo – los generadores de carga y los operadores logísticos no están inmersos en los procesos de proyección y uso de tal infraestructura y de los espacios públicos. 

La mala noticia que temo hacer oficial (¡el agua está tibia!) es que ni tales generadores y receptores del abastecimiento ni sus operadores involucran en sus planes de desarrollo logístico un análisis de riesgos e impactos en el entorno en el que compiten y del que se lucran.

…Cómo no sospecharlo (so pena de prejuzgar, pues precisamente el estudio lo que busca es propiciar la demostración científica de la hipótesis) si basta con mirar una ciudad como Medellín en la que hay factorías inmersas en mitad de centros urbanos. 

…Cómo no vislumbrarlo si se inauguran centros comerciales que no sólo no consideran los espacios para el cargue y descargue sin afectar las vías y los espacios públicos sino que por el contrario los arrebatan, construyendo cornisas que en la altura invaden tales espacios públicos, originando el caos vehicular y contaminando visual y auditivamente el ambiente. 

…Cómo no intuirlo  si los curadores urbanos no exigen áreas reservadas, adecuadas e intercomunicadas para el ejercicio del cargue y el descargue. 

…Cómo no maliciarlo si toda la distribución “última milla” es prácticamente inexistente en los horarios nocturnos y bien por falta de acuerdos colaborativos o por “ahorros” en personal, el suministro a las negocios comercializadores tiene que realizarse a las mismas “horas pico” en que se movilizan las personas.

…Cómo no pensar que la hipótesis tiende a ser un corolario si desafortunadamente en la academia la gran cantidad de los programas ofertados para la formación ejecutiva y de postgrados en logística aún se enfocan en los aspectos de optimización del costo y los impactos microeconómicos en la empresa, pero adolecen de asignaturas (electivas siquiera), cátedras y directrices de investigación en el que se involucren herramientas conceptuales y contextuales  para el planteamiento de los impactos macroeconómicos de la logística – desde el microentorno de las organizaciones hasta el megaentorno del planeta que habitamos – sin descartar las implicaciones en el mezoentorno de los sectores y comunidades en los que se desarrollan. 

Insisto en que el problema va más allá de la medición de la  Huella de Carbono o de analizar rutas y horarios de movilización de carga. De lo que se trata – al comprobar que en las empresas no existen planes de desarrollo logístico sino programas presupuestados de ejecución de actividades de la cadena de suministros para el mejoramiento de la eficiencia operativa – es de abordar definitivamente la perspectiva estratégica de la Logística Integral en nuestro país. 

“SÍ” – le contesté a mi amigo – ¡lo importante es descubrir los grados a los que está el agua para saber cuánta temperatura le falta! 


 

Rogelio Gutiérrez P. SCM – Consulting & Advisor

(*) El Doctor Gutiérrez es Máster en Gestión de Empresas de la Universidad Ramón Llull de Barcelona y actualmente se encuentra cursando el Doctorado en Administración del Swiss Management Center University. Tras varios años de ocupar cargos gerenciales en gestión de la cadena de abastecimiento,  ctualmente se desempeña como Consultor Empresarial y es Catedrático de postgrados de prestigiosas universidades en Latinoamérica.


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