Logística en tiempos de reinvención

Álvaro Albornoz

 

Fecha de la charla: 29 de abril de 2020

Actualmente estamos en una situación bastante avanzada en el tema de la pandemia COVID 19, como de crisis a toda escala; pues si bien hemos sufrido grandes crisis económicas, financieras e hipotecarias como la que se vivió a nivel mundial en el 2007 – 2008, nunca se había llegado a este nivel, en la que el mundo se paralizara en 30 días. Ésta es distinta, pues no sólo es financiera como han sido las otras… además de sanidad, es un tema síquico por el impacto económico que genera el cierre de fábricas, industrias, empresas, comercio y otras actividades productivas. Hay una revolución mental y cultural por los cambios en los hábitos sociales de compra, esparcimiento y laboral; en un solo espacio convergen familia, estudio, trabajo y recreación.

Una segunda crisis tiene que ver con el freno global y el flujo capital, que puede llevar a una recesión por la baja demanda de muchos productos, pues ante la situación el consumidor está optando por lo básico, servicios de primera necesidad, quedando estancados aquellos como licores, delicatessen, moda, turismo, entre otros. La cadena de suministro y abastecimiento está cumpliendo un rol importante para dar tranquilidad a la gente en medio del caos, pues si bien está abasteciendo los mercados, es innegable que frente a las prioridades de consumo está produciendo menos líneas de productos, disminuyendo la oferta. Esto tiene una lógica: si hay disminución de salarios o desempleo, no hay flujo de entrada e ingresos, por lo tanto no hay demanda y las empresas quedan con su capacidad instalada detenida y se van a la quiebra. Es por ello que los portafolios de las compañías tienen que reestructurarse por lo básicamente consumible y hacer reinversión de capacidad

Muchas empresas están reaccionando y reinventándose a corto plazo, por ejemplo, las industrias de autos fabricando aspiradores mecánicos, las de ropa fabrican tapabocas y uniformes quirúrgicos, las de licores, alcohol etílico. Frente a este panorama y a pesar de los términos de alza y baja, las organizaciones tienen el reto de generar cambios y una conciencia en términos de sustentabilidad. El cambio de mentalidad conlleva a la implementación de nuevas prácticas de relaciones laborales internas, reestructuración de la capacidad e infraestructura para que los actores de la logística funcionen de la manera más efectiva posible, tecnologías, comercio y servicios a través de canales electrónicos, teletrabajo, domicilios, terceros que hagan las compras, entre otros. 

La fase de recuperación de volver a la normalidad y al proceso de retorno va a ser sumamente crítica, de ahí la capacidad que tengamos de reaccionar  frente al cambio para mitigar el impacto ante los nuevos escenarios y desafíos. Para ello se requiere de un nuevo entrenamiento, mejores prácticas de almacenaje, distribución, operación logística y bioseguridad para mantener sistemas de salud; pero ante todo se requiere de un trabajo en equipo y de la relación de confianza que debemos recuperar con la sociedad